
En 1994, Charlie Munger dio una charla de una hora sin diapositivas ni notas en una universidad de California. La transcripción, hecha por otros, se convirtió en uno de los documentos más buscados en los círculos de inversión del mundo.

En 1994, Charlie Munger dio una charla de una hora sin diapositivas ni notas en una universidad de California. La transcripción, hecha por otros, se convirtió en uno de los documentos más buscados en los círculos de inversión del mundo.

En 1984, una bengala militar quemó el setenta por ciento del cuerpo de un joven israelí de dieciocho años. En tres años de hospital, notó que las enfermeras le arrancaban los vendajes rápido, creyendo que dolía menos.

En 2018, Steven Pinker publicó un libro de casi seiscientas páginas con una tesis que casi nadie quería creer: el mundo está mejorando, de manera dramática y sostenida, en casi todas las dimensiones que importan, desde hace dos siglos.

En 1972, un informe encargado por el Club de Roma predijo que el sistema económico mundial colapsaría antes de fin de siglo si seguía ese ritmo de consumo y contaminación. Detrás del modelo estaba Donella Meadows, de solo treinta y un años.

En 2004, Annie Duke ganó el torneo de campeones del World Series of Poker, la primera mujer en lograrlo. Cuando le preguntaron cómo lo había hecho, respondió que no sabía si había ganado por jugar bien o por tener suerte.

Viktor Frankl fue deportado a Auschwitz en 1944 y usó esa experiencia para demostrar algo que ningún laboratorio podía probar: que lo que sostiene a una persona en las peores condiciones no es la fuerza física ni la suerte, sino el sentido.

Sinek propone el círculo dorado: empezar por el porqué para inspirar equipos y clientes. Liderazgo, marcas con propósito y comunicación coherente; ideas de Start with why sobre por qué movilizamos a algunas organizaciones y no a otras.

Raskólnikov teoriza un crimen "permisible" y choca con la culpa, la fe de Sonya y la ciudad como escenario moral. Dostoievski mezcla thriller psicológico y novela de ideas en San Petersburgo: pobreza, orgullo y el precio de jugar a ser Napoleón.

Gregor Samsa amanece insecto y el orden familiar se descompone como oficina y obligaciones. Kafka filtra absurdo, culpa y vergüenza: trabajo, dependencia y la crueldad cotidiana disfrazada de normalidad en una fábula intensamente reconocible.